¿Qué le dejáis hacer a un agente y dónde ponéis la raya?
Llevo meses usando agentes para tareas de código e infraestructura, y lo que más me ha costado no es configurarlos: es decidir qué NO les dejo.
Donde tengo la raya ahora mismo:
Sí: leer código y explicarlo, escribir un primer borrador, traducir un error a lenguaje humano, documentar lo que ya existe, revisar logs y decirme dónde mirar.
No: aplicar actualizaciones solo, tocar el proxy inverso, borrar nada, y trabajar sin snapshot previo.
La regla que uso: si es irreversible, la decisión es mía. Un agente no distingue entre «sin usar» y «sin usar ahora mismo», y ese contexto solo lo tienes tú.
Aprendí esto por las malas: le pedí liberar espacio en una máquina de pruebas y borró una imagen base que yo guardaba precisamente porque ya no estaba en el registro público.
¿Dónde ponéis vosotros el límite?